Publicidad Efectiva: Informar, Persuadir y Recordar

Las marcas se concentran mucho en ganar la batalla de la exposición, que descuidan la calidad de los mensajes que trasmiten a su público objetivo.

La gente entiende que sin publicidad no sería posible acceder a ciertos contenidos de manera gratuita. Pero también es coincidente en que es intrusiva y molesta. Si además es la del mismo anunciante que se repite machaconamente sin aportar valor sustancial, empieza la notoriedad negativa respecto a la marca. La marca se convierte en un fastidio.

El hostigamiento de los consumidores por la excesiva publicidad en todos los medios ha llevado a las marcas a recurrir a diversas personalidades que publiciten sus productos y servicios. Aún así, una mala decisión puede perjudicar de manera considerable su imagen ante el público.

El siglo XXI se inició con una gran revolución tecnológica que logró niveles de venta históricos de los equipos electrónicos con conexión a internet. En un escenario tan cambiante y dominado por plataformas como Instagram, Google y YouTube, los influencers han detectado una gran oportunidad de convertirse en actores principales.

¿Sabemos por qué las marcas prefieren cada vez más a estos personajes? ¿Por qué son un fenómeno global? Para responder, es necesario analizar las bases que respalden su popularidad. La respuesta estaría en ciertas tendencias que moldean el comportamiento de los consumidores y a las que se alinean las estrategias empresariales.

En los últimos años, la lucha entre las marcas para captar la atención del consumidor las ha llevado a hostigarlo con publicidad en todos los canales, situación que generó un total rechazo. Ipsos señala que el 57 % de los consumidores mundiales conectados usan bloqueadores de anuncios publicitarios. En tanto, Meaningful Brands señala que el 48 % de los consumidores latinoamericanos no considera significativo el contenido provisto por las marcas.

El esfuerzo de las empresas por desarrollar nuevas categorías y líneas de productos no es aceptado por los consumidores. La mayor variedad de tamaños y empaques no implica más beneficios, sino más complicaciones. La búsqueda de la simplicidad y el control puede ser una reacción al bombardeo publicitario al que se expone el consumidor.

Según Ipsos, tres de cada cinco personas se sienten agobiadas con todas las opciones que tienen como consumidores y prefieren simplificarse la vida al tomar decisiones.

Los smartphones son los equipos preferidos por los consumidores. Su rol es tan importante para la vida diaria que la mitad de la población indica que no podría vivir sin él, según Ipsos en el 2017. Para el 2020, se proyecta que habrá siete veces más dispositivos conectados que gente en el planeta.

El acelerado desarrollo tecnológico genera que los nuevos equipos tengan poco tiempo de exclusividad en el mercado y sus precios sean más accesibles. Esta tendencia es muy frecuente en el Perú, si consideramos que al 2015 solo un 29 % de internautas se conectaba a través de tres pantallas, según TGI-Perú. Al 2018, la cifra subió a 49 %. Estas tendencias se traducen en un sinfín de oportunidades de comunicación para las marcas ante los consumidores.

El rechazo de los consumidores a los anuncios publicitarios ha restado relevancia y notoriedad a las marcas, y les obliga a duplicar sus esfuerzos para lograr el mismo objetivo que antes conseguían con mayor facilidad. Una opción que ha demostrado que funciona es canalizar la comunicación y publicidad mediante los influencers, quienes tienen el potencial para trasmitir el mensaje de manera exitosa a su comunidad cautiva.

Fuente: Esan

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