Modelos de Gestión Empresarial

La gestión empresarial es aquella actividad administrativa que buscar organizar, dirigir, comunicar, controlar, mejorar y rentabilizar las operaciones comerciales y productivas de una empresa, con el objetivo de maximizar su competitividad dentro del mercado.

Existen distintos modelos de Gestión Empresarial, siendo los más importantes los siguientes:

MODELO DE MITZBERG

Para Henry Mitzberg, el creador de este modelo de gestión, la estructura de cualquier organización tiene 5 niveles jerárquicos:
Núcleo de operaciones. Aquí están los empleados responsables de la producción y la prestación de servicios.
Ápice estratégico. En este escalón encontraremos a los directivos y responsables de la compañía.
Línea intermedia. En este punto, los objetivos se convierten en acciones.
Tecnoestructura. Se incluyen los encargados de la estandarización de procesos.
Personal de apoyo. Todos los empleados que prestan servicios profesionales a la empresa.

MODELO DE ORGANIZACIONES PLANAS

Con este sistema de gestión, se eliminan todos los escalones típicos de las compañías, con el objetivo de agilizar, motivar y ser más transparentes. En las organizaciones planas, los empleados tienen el poder, y por ello tienen plena autonomía para tomar decisiones sin necesidad de supervisión.
Este modelo de gestión empresarial aplicado a grandes empresas, puede resultar caótico, ya que es difícil mantener la coordinación y la productividad sin una estructura jerárquica mínima.

MODELO DE ZEITGEIST

Ni organizaciones planas, ni organizaciones piramidales. Este modelo apuesta por un sistema de gestión circular. La organización se estructura en cinco áreas y cada una de ellas tiene un delegado, de manera que se eliminan los mandos intermedios tradicionales.

GESTIÓN LEAN

La filosofía de este modelo de gestión, supone eliminar todo lo que suponga un desperdicio organizacional. Y para identificarlo, utilizan la herramienta DMAIC: definir, medir, analizar, implantar y controlar. De manera que se reducirán tiempos y costes y mejorará la satisfacción de los clientes.

MODELO KAIZEN

El término proviene del japonés “kai” y “zen”, y hace referencia al cambio y mejora continua, gradual y ordenada. Se originó en el país nipón tras la II Guerra Mundial. Empresas como Toyota y Sony han sido durante los años 80 ejemplo de mejora continuada gracias a las prácticas del método kaizen.

Cada día debe suponer un avance hacia nuestros objetivos, y por tanto, debe implicar una mejora respecto al anterior. El rigor y la persistencia son las armas clave para seguir el método Kaizen, que podemos gestionar en todos nuestros ámbitos de la vida para conseguir mejoras en todos ellos.

La finalidad del método kaizen es atajar la obtención de metas y resultados de un modo progresivo y de forma continuada, es decir, sin interrupciones. En su transcurso, la persona elimina del camino los desperdicios del sistema productivo que interrumpen su propósito.

El kaizen utiliza las técnicas de control de calidad de Edgard Deming, junto a la idea de mejora constante. Implica la gestión de los procesos de producción atendiendo a las necesidades de las persona con la finalidad de reducir los elementos inservibles, y sobre todo, conseguir maximizar su tiempo, puesto que este constituye uno de los activos más valiosos en una organización.

Considerar el tiempo un recurso estratégico es el primer paso para mejorar su rendimiento. Y es que este factor suele ser el más escaso en las organizaciones, y también el más desaprovechado. Irrecuperable y crítico, el intangible tiempo no tiene cabida en los balances de resultados, sin embargo, no por su gratuidad es menos valioso que el resto de activos.

MODELO Z DE OUCHI

La teoría Z de Ouchi propone la integración de la vida laboral y personal del ser humano, que procura la humanización de las condiciones de trabajo aumentando así la autoestima de los trabajadores. Se trata de una nueva cultura empresarial en la que los trabajadores, gracias a su plena integración en la organización, son capaces de autosuperarse a diario, favoreciendo así el desarrollo de la empresa y de su persona.

También conocida como “método japonés”, la teoría Z fue desarrollada por William Ouchi en colaboración con Richard Pascale. Esta teoría considera que existen 3 tipos de empresa: las empresas A (americanas), las empresas J (japonesas) y las empresas Z, cuya cultura es novedosa y se denomina cultura Z.

La cultura Z se caracteriza por ser participativa y estar basada en las relaciones humanas, considerando al trabajador como un ser integral de su vida laboral y personal, motivo por el cual el trabajo en equipo, la confianza y la toma de decisiones colectivas son los máximos en los que fundamenta esta filosofía empresarial humanista.

El sentido de pertenencia es el motivo por el cual el trabajador se siente parte de la estructural de la empresa, y por ello, asume su rol como una pieza más del entramado organizacional, dando todo de sí mismo para alcanzar los objetivos empresariales, asegurando así la óptima productividad.

Fuente: Superrhheroes

 

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