Tipos de Test Psicotécnicos y Cómo Superarlos

Los test psicotécnicos, de aptitudes o inteligencia son usados por los reclutadores para evaluar y medir aspectos de la personalidad y capacidades intelectuales que puedan influir en la futura adaptación al puesto de trabajo, como pueden ser la memoria, la percepción, la atención, capacidades verbales, numéricas, de razonamiento u otras. La elaboración de estas pruebas así como su importancia y determinación en el proceso de selección vendrán regidas en función del puesto a cubrir.

La interpretación o corrección de estas pruebas se hace basándose principalmente en dos criterios: los aciertos/errores y la rapidez.

Tipos de Test Psicotécnicos

  • Aptitud verbal

La capacidad de comprensión y expresión de conceptos a través de palabras a modo escrito u oral. Se pueden representar en ejercicios de ortografía, definiciones, uso de sinónimos/antónimos, analogías, vocabulario, comprensión verbal o frases incompletas.

  • Aptitud numérica

Competencia para trabajar con operaciones numéricas, razonar y manejar los números de forma hábil. Se basan en ejercicios de sumas, restas, multiplicaciones, fracciones, raíces, porcentajes, ecuaciones y problemas matemáticos.

  • Aptitud espacial

Capacidad de diferenciar y representar figuras y objetos en dos o tres dimensiones. Se suele medir con pruebas de rotación y construcción de figuras así como rompecabezas.

  • Razonamiento abstracto

Habilidades de observación y organización lógica de forma que se extraigan conclusiones a partir de datos concretos. Para ello se utilizan series de números, letras, figuras, dibujos, monedas o dominós, entre otros.

  • Atención y concentración

Capacidad para estar concentrados mientras se realiza una tarea repetitiva y monótona. Para medir esta habilidad se realizan ejercicios de memoria visual y lectora.

Consejos para su superación

  1. Concentrarse al máximo, ya que suelen estar compuestos por una gran cantidad de preguntas tipo test para escoger entre varias respuestas, y suelen un tener un límite de tiempo para su realización.
  2. Comprender perfectamente las instrucciones que se den para su realización.
  3. Mantener un nivel de tensión que permita prestar especial atención a los enunciados y las respuestas.
  4. Relajarse, hay que estar alerta pero sin caer en el nerviosismo.
  5. Si no se consigue resolver alguna de las cuestiones, sigue adelante y retómala al final.
  6. Recuerda que en muchas ocasiones las respuestas suelen ser muy evidentes por lo que no busques algo complicado, a veces lo más sencillo es lo correcto. El sentido común es casi siempre un gran aliado.

Fuente: Noemí Rojas, INESEM

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