La Planificación Financiera como Herramienta de la Toma de Decisiones

La planificación (presupuestación) comprende el proceso de previsión para buscar las condiciones necesarias para maximizar los resultados positivos de la empresa, y garantizar la adecuada capacidad de pago. La planificación se basa en la información histórica, información de cada área funcional, conocimiento del entorno de trabajo, y criterio propio.

La planificación financiera ayuda en la toma de decisiones respecto de la política de financiación, inversiones y presupuestos que realiza la empresa, así como fijar políticas de contingencia frente a panoramas de incertidumbre.

El proceso de planificación se inicia conociendo y entendiendo la misión, visión, y objetivos de la empresa, luego se debe realizar un estudio de la situación del mercado y características de la competencia, lo cual permitirá realizar una proyección de ventas que permita estimar los ingresos por concepto de ventas y la facturación alcanzable en el período de tiempo evaluado.

En función a las ventas proyectadas se puede determinar los recursos necesarios para satisfacer la provisión de los productos y servicios a comercializar, esto es: personal nuevo a contratar, materia prima, inversión en infraestructura, mejoras en el proceso productivo. A fin de satisfacer estos requerimientos operativos, se determinará los requerimientos y la modalidad de financiación.

En base al presupuesto de ventas, se elaborará el presupuesto para producción y operación, el presupuesto para inversiones, y el presupuesto para recursos humanos. Dichos presupuestos sumados al plan financiero y a los estados financieros, permitirá elaborar el presupuesto de flujo de caja, para luego prever el estado de resultados finales.

Dado que el punto inicial es la proyección de ventas, es muy importante contar con una proyección lo más real posible, en la mayoría de casos se toma como válido la opinión, conocimientos y experiencia del equipo de ventas, este método es rápido aunque poco confiables, dado que se basa en la intuición e intereses particulares (objetivos) del equipo de ventas. Por otro lado un método más confiable se basa en datos estadísticos, información histórica, estudios de mercado, conocimiento del consumidor, condiciones económicas y sociopolíticas, entre otras.

La planificación financiera no intenta minimizar riesgos, sino evaluar que riesgos que deben asumir y que riesgos se deben evitar, preocupándose tanto por los eventos probables como por los poco probables, por medio de la simulación de escenarios. Así mismo se pueden establecer diversos planes financieros, en función a la política de la empresa para atacar el mercado, esto es: un plan de crecimiento agresivo que exige fuertes inversiones, un plan de crecimiento gradual sustentado financieramente por las ventas realizadas, un plan de reducción para minimizar los desembolsos de dinero, un plan de cierre o liquidación de la empresa.

El desarrollo del plan financiero requiere conocer la posición financiera actual, de modo de conocer la “salud financiera” de la empresa, así mismo los datos de períodos anteriores. Además se debe conocer los objetivos de crecimiento en activos totales, considerando los ingresos netos proyectados, pago de salarios, gastos en intereses, costos de reestructuración, gastos de depreciación, cuentas incobrables, cuentas por pagar, disponibilidad de efectivo, incorporación o venta de activos. Por otro lado se debe tener bien en claro cuáles son los planes de expansión empresarial, así como el límite de deuda aceptable a corto y largo plazo. Finalmente el plan debe ser contrastado con la realidad, validando si es posible cumplirlo, y evaluando la factibilidad del crecimiento planteado en dicho plan.

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