La Cultura Empresarial en el contexto de la Gestión Estratégica

Qué es la Cultura Organizacional?

La forma, acostumbrada o tradicional, de pensar y de hacer las cosas, compartida en mayor o menor metida por todos los miembros de la organización, y que los miembros nuevos tienen que aprender y aceptar, por menos parcialmente, para ser aceptados como servidores de la empresa.

La cultura empresarial se puede definir como “el conjunto de normas, de valores y de formas de pensar que caracterizan el comportamiento, posicionamiento del personal en todos los niveles de la empresa, el estilo de dirección, la forma de asignar los recursos, la forma de organizar la esa corporación, así como la imagen de la empresa”, según explican Leyva Granados y Yuliana Azucena en su trabajo Desarrollo de una cultura empresarial contra el paradigma de las agencias publicitarias.

Para Stephen Robbins en Essentials of Organizational Behavior, la cultura empresarial “designa un sistema de significado común entre los miembros, que distingue a una organización de otra”; o como señala Elena Granell en Éxito gerencial y cultura: retos y oportunidades en Venezuela, se trata de “aquello que comparten todos o casi todos los integrantes de un grupo social (…), esa interacción compleja de los grupos sociales de una empresa que está determinada por los valores, creencias, actitudes y conductas“.

La cultura organizacional expresa los valores, políticas, reglas, creencias y las ideas sociales que los miembros de una organización llegan a compartir, y proporciona pautas de conductas y normas con las cuales los empleados operan para alcanzar objetivos de la organización generalmente compartidos.

Un plan estratégico debe ser congruente con la cultura de la organización. Estos dos conceptos no deben ser analizados de forma independiente, sino recogiendo en todo momento su interrelación, ya que el éxito o fracaso de un plan estratégico puede depender en gran medida de la relación entre la cultura y el plan estratégico.

El desarrollo constante de una cultura que permita la adaptación al presente y la asunción de los cambios acaecidos en la organización, se convierte en un instrumento de actuación imprescindible en la empresa, a fin de promover los cambios e introducir nuevas ideas o métodos a la gestión empresarial. Es necesario preparar las mentalidades individuales y estructurar las organizaciones con el fin de que dispongan de la capacidad suficiente para captar a alta velocidad los nuevos valores que han de conformar la cultura empresarial y el rechazo de aquellos que ya no son válidos para dotar de movilidad a la organización.

Es importante gestionar la cultura de la organización, ya que todas las organizaciones disponen de una aunque no sea el resultado de un guión planificado. Si somos nosotros los que gestionamos la cultura de nuestra organización podemos crear ventajas competitivas. Cuando los valores y creencias son compartidos entre los miembros, la empresa se ve fortalecida y esto se refleja en su resultado.

Fuente: Grupo PYA

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