Aplicaciones ICC (Información, Comunicación y Conocimiento)

Las aplicaciones de los sistemas de ICC (Información, Comunicación y Conocimiento) en la empresa son muy diversas para las distintas áreas funcionales, constituyendo una cartera más o menos compleja de soluciones que ha de administrarse con criterios coherentes con la dirección de la empresa. Cosa lógica si se considera que cada área o proceso tiene unas necesidades específicas de información y que la plataforma tecnológica para atenderlas puede también precisar de un nivel de actualización diferente. Del mismo modo, y desde una perspectiva estratégica, no todas las aplicaciones de Sistemas de Información (SI) y Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) han de tener el mismo impacto sobre la capacidad competitiva de la empresa.

Por tanto, una de las funciones de la gestión de los sistemas de ICC en la empresa es la planificación estratégica de los SI/TIC, identificar las prioridades para la implantación de nuevos sistemas y la incorporación de las innovaciones tecnológicas. Con respecto a los requerimientos de sistemas de ICC de cada una y la totalidad de áreas, es conveniente disponer de un criterio para clasificar los SI y configurar la cartera de aplicaciones de la empresa. Y un criterio útil a seguir en esa dirección es el de la contribución al éxito de la empresa, que es un criterio ya clásico propuesto por McFarlan. Así, desde este punto de vista, se pueden identificar las siguientes categorías de aplicaciones de SI/TIC en la cartera de una empresa:

LAS APLICACIONES ESTRATÉGICAS, son aquellas soluciones de SI/TIC que se constituyen en esenciales para el desarrollo de la estrategia corporativa en la medida en que proporcionan ventajas competitivas. Por tanto, se trata de aplicaciones orientadas al negocio, que inciden sobre los factores críticos para el éxito en la actividad de la empresa.

LAS APLICACIONES DE ALTO POTENCIAL, se corresponden con soluciones a problemas operativos, o de gestión, con ventajas potenciales para nuevos desarrollos.

LAS APLICACIONES CLAVE PARA LAS OPERACIONES, son aquellas sobre las que se desarrolla la actividad básica de un sector, y que, por tanto, con las obvias diferencias de diseño y prestaciones, desempeñan las mismas funciones en la mayor parte de las empresas del mismo sector. Estas circunstancias las hace susceptibles de poderse adquirir en el mercado como productos ‘llave en mano’ que hay que adaptar a las características de cada empresa. En este sentido, las empresas con una estructura o un enfoque de negocio peculiares suelen optar por efectuar desarrollos ‘a medida’, bien con medios propios, bien con la ayuda de expertos externos. Esta categoría de aplicaciones constituye el dominio tecnológico de los SI orientados al proceso de las transacciones propias de una actividad empresarial.

LAS APLICACIONES DE APOYO, son aplicaciones de SI/TIC específicas de un departamento, o, por el contrario, son de uso generalizado en la empresa y fuera de ella. Su valor estratégico es mínimo, pero son necesarias para el adecuado funcionamiento de determinadas áreas o funciones. Normalmente se adquieren ‘llave en mano’, pues se trata de productos que satisfacen necesidades universales de tratamiento de información que pueden encontrarse en el mercado a precios muy asequibles.

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